02 octubre 2014

WHAT RUNNING MADE FOR ME

Empecé a correr a los veintepocos, en la universidad. Sentía que mi cuerpo necesitaba que lo moviera después de largas jornadas sentada en una silla. Recuerdo el primer día que salí a correr por el parque de la Vuelta del Castillo que estaba junto a la casa de mis padres. Corrí 20 minutos creo y cuando acabé las piernas se me doblaron y casi me caigo al suelo.

Supongo que no era el mejor método para empezar pero lo cierto es que no seguí ningún método.

Antes de correr había ido a clases de aerobic y en la adolescencia practiqué algo de baloncesto y tenis. Pero se puede decir que no había hecho deporte hasta que empecé a correr.

Soy muy tenaz y constante así que continué saliendo a correr a pesar de las agujetas y cada día que salía los 20 minutos eran más llevaderos. Mi objetivo era poder correrlos sin estar deseando que se acabasen, poder disfrutar de lo que iba viendo y olvidarme de que estaba corriendo porque mi respiración y mis músculos no iban sufriendo. En unos meses lo conseguí. Y desde entonces no puedo pasar sin correr.

No soy una gran corredora, soy una corredora mediocre, que entrena muy poco y que no busca mejorar sus marcas sino mover las piernas  y liberar la mente. Leí el libro de Haruki Murakami "De que hablo cuando hablo de correr". El decía que era un corredor normal, que se sitúa entre un corredor esbelto, de zancadas largas que parece volar, y una persona con sobrepeso que sale por primera vez a correr y resopla en cada mini zancada. El corre maratones,así que está muy por encima de mí. El libro os lo recomiendo, tanto si os gusta correr como si no, puede que os entren las gamas de correr.

Salir a correr es uno de los  mejores hábitos que he adquirido en mi vida.
Cuando preparo la maleta para un viaje siempre meto mis zapatillas, y en general suelo poder correr algún día. Con disponer de media hora es suficiente.

 




Mientras corro suelo pensar en muchas cosas, como no he encontrado quien me acompañe, para mí es un momento de estar yo a solas, con mis pensamientos, conmigo misma. Es un momento en el que pongo en orden mis ideas.

Cuando he salido a correr con alguien el rato se me ha pasado mucho más rápido y he corrido más rápido. Correr acompañado es mucho más estimulante y divertido.

Suelo correr debajo de casa, así que apenas invierto 40 -45 min en correr, ducharme y estar lista para seguir con mi rutina, que con dos hijos no me da para mucho más. Corro 4.2 km en unos 22 minutos, lo que da una media de 11.4 km/h. No es ninguna hazaña, pero corro cómodamente y disfrutando de cada zancada.

Corro entre 4-5 km varios días a la semana, todos los que pueda. Pueden ser 4 o pueden ser 6 (eso casi nunca) y no importa que llueva. De hecho si en Pamplona quieres correr con cierta continuidad tendrás que hacerlo bajo la lluvía. Un chubasquero y listo. Ya dijimos que Pamplona es Mordor.

Correr dicen que libera endorfinas, que por eso nos sentimos tan bien al terminar una carrera. Supongo que será cierto. Yo me siento más relajada y más feliz después de correr. En momentos de estrés y angustia, correr me ayuda a llevarlos mejor. Y engancha, yo necesito correr.
Me gustaría al menos una vez en la vida correr una media maratón, son 21 km. Lo máximo que he corrido ha sido una carrera de 11 km y me resultó muy fácil pero me han comentado que lo más duro de la media maratón son los 5 km finales.

En otro post hablaré sobre los embarazos, el postparto y salir a correr.

Como deporte es muy barato, con unas zapatillas y ropa cómoda es suficiente. Por supuesto que luego puedes gastarte lo que quieras. Yo sólo he invertido en unas zapatillas, unas Mizuno ( desde que leí a Murakami y dijo que usaba esas zapatillas quise tener unas ), y cuando se estropeen compraré unas de la misma marca porque me han encantado. Las mallas que uso son de Decathlon y  Primark, y las camisetas, las básicas de tirantes de cualquier tienda Inditex. Son muchas la tiendas low cost que han sacado colecciones para correr y otros deportes. Yo las he visto en Oysho, Primark, Blanco, BSK, Lefties ... No hace falta abonarse a un gimnasio. La calle es gratis.


Sobre lo que correr ha hecho por mí habría mucho que decir. Ha conseguido que haga deporte con regularidad, no sé como sería mi cuerpo a estas alturas sino corriese, quiza fuera igual, eso no lo puedo saber. Hoy día mantengo el colesterol bajo control, mi corazón está fuerte (en los electrocardiogramas que nos hacen en las revisiones médicas del trabajo así se refleja), y tengo una manera muy fácil de quitarme el estrés diario... Un médico deportivo me dijo que  mi electrocardiograma y mis pulsaciones en reposo (53 sin levantarme de la cama) son las de una persona deportista, y que correr 4 km, 4-5 veces por semana era perfecto. Si me preguntan si hago deporte, yo diría que si, que un poco. La verdad es que no me veo o siento como una persona deportista. Me gusta moverme, sentir que mi corazón y mis pulmones trabajan. Me gusta el trabajo aeróbico. Correr principalmente, también he probado el spinning. De eso hablaremos otro día.

Alguna vez había hablado por aquí de mi afición a correr la San Silvestre, se ha convertido en una tradición!. Podeis verlo aquí.

Vosotras, ¿Prácticais algún deporte? ¿Sentís que el cuerpo os pide movimiento?

Algo que me ha quedado pendiente ha sido correr empujando la silleta... Hay algunas especialmente preparadas para ello. Como esta todoterreno de tres ruedas. ¿Alguna que salga a correr con la silleta?

 

30 septiembre 2014

CONCILIACION VIDA LABORAL Y FAMILIAR

El día que te conviertes en madre te das cuenta que mujeres y hombres no es que seamos diferentes que lo somos, vivimos realidades sociales diferentes. La biología nos predispone a las mujeres para una tarea, la de criar a nuestros hijos. Ellos se implican en mayor o menor medida. Pero a nosotras nos cambia el chip. Y hacemos lo imposible por ser madres, mujeres y compañeras o esposas. Algún listo llamó a eso conciliación. A que nosotras hagamos un esfuerzo sobre humano cada día.

A mi alrededor hay muchas madres con jornadas reducidas para hacer compatibles sus horarios con los de sus hijos. Pero no conozco ningún padre que lo haya hecho. Que los habrá seguro. Pero cuando voy al pediatra me rodeo de madres, y algún padre, cuando llevo a Jon a natación el vestuario de mujeres está lleno de madres e hijos y el de los hombres está casi vacio... Conciliación.


Me parece muy injusto que la sociedad no esté preparada para que las mujeres que se conviertan en madres continuen de manera "fácil" con su vida profesional. Perdón, que la manera fácil la inventaron sí, es la conciliación... quiero que me la presenten. Si quieres seguir con tus 8 horas, el horario es totalmente incompatible con las 7 h de las guarderías públicas o las 8 h de las privadas. Pensad que las 8h laborables suelen tener un parón para comer e implican desplazamientos, necesitarás como mínimo 9.5 h si tu trabajo y la guardería están cerca. Recuerdo que una amiga que vivía en París cuando nacieron sus hijas pequeñas y vino a vivir una temporada a España se quedó indignada con los horarios de las guarderías. Y si una mujer quiere trabajar jornada completa, ¿qué hace aquí? Me preguntaba. Que buena pregunta. Conciliación.

Lo del colegio no soluciona mucho las cosas. Mi hijo entra a las 9 am y sale a las 4.20 pm. Mi horario antes de tener hijos era de 8.30 am a 5.30-6 pm Imposible volver a mi horario antiguo. Imposible de una manera fácil. Conciliación.

Respondiendo a esa amiga que estaba acostumbrada a guarderías ( francesas) donde los niños podían estar las horas que sus padres necesitaran ( algunas dirán que es inhumano tener a un bebé más de 8 h en la guardería pero yo creo que es peor no dejar a su madre seguir con su vida profesional). Por lo que yo veo, en una ciudad pequeña como la mía donde las familias vivimos muy cerca, los abuelos son el apoyo indispensable. Muchos niños son recogidos por los abuelos del colegio y pasan la tarde con ellos hasta que sus padres terminan de trabajar. Sino se puede recurrir a los abuelos, o no sé quiere, se puede contratar a una persona para que lo haga. Conciliación.

Yo creo que esto no debería ser así. Lo lógico sería que los horarios de padres e hijos coincidieran, que pudieras llevar a tu hijo al colegio, trabajar y recogerlo sin un sobreesfuerzo ( reducir jornada, recurrir a los abuelos o contratar una persona). Conciliación.

 La palabra conciliación es muy fácil de escribir pero no expresa nada, al menos para mí. Puede que suene bien en política pero en la vida real está vacía. El estado no apoya a las mujeres con hijos que quieren trabajar. Y luego se quejan de la baja natalidad.

Como a toda madre a mí me tocó elegir. Abuelos, persona externa o reducir jornada. Conciliación.
Opté por reducir jornada. Trabajo 6 h por la mañana y por la tarde estoy con mis hijos. Al principio me costó  mucho pasar las tardes en el parque. Y aunque ya no me siento fuera de lugar, reconozco que muchas tardes acabo de los nervios y con unas ganas locas de meterlos a la cama y descansar.
Suelo decir que trabajando descanso. Ya he comentado muchas veces que soy una madre imperfecta. A eso le dedicaré otro post.

Creo que hay que redefinir la palabra conciliación en relación a la vida laboral y familiar. Habría que decir que es el conjunto de tareas y medidas extraordinarias que una mujer y su entorno más cercano deben hacer si quieren que esa mujer trabaje y a la vez sea madre.

Madres que trabajáis, ¿conocéis a doña Conciliación? ¿ Algún truco de magia para hacerlo posible?


25 septiembre 2014

DIY KIMONO FROM A SCARF

Por fin tengo mi kimono terminado!

Ya os había contado aquí, aquí y aquí mi obsesión por los kimonos. Hacerme el mío era un reto. Busqué un DIY a la altura de mis habilidades con la máquina de coser, casi nulas. Y encontré este tutorial que se ajustaba a mi. El pañuelo lo compré  en un mercadillo, buscaba un tamaño concreto y un estampado y colores determinados. Este pañuelo lo cumplía todo para convertirse en mi kimono. El otro día pillé un rato y la verdad que se cose en un momentín. ¡ Kimono estrenado!

Yo busqué un pañuelo con estas medidas que doblé por la mitad para hacer el kimono pero también se podría hacer con dos pañuelos más pequeños y unidos. La idea es crear un rectángulo de 80 x 90 cm aproximadamente. Usar un pañuelo era más sencillo porque las telas que ví nunca tenían la caida de los pañuelos y el kimono quedaría demasiado tieso.

Los laterales se cosen sin llegar al final para dejar la abertura de las mangas y la parte frontal se abre por la mitad. ¡ Así de sencillo ! Kimono terminado.

 
kimono diy

Las fotos son un horror, pero más o menos se ve el resultado. Esa tarde fue perfecta para estrenarlo. Con mis birks, inseparables hemos sido este verano, y mis shorts favoritos, un DIY muy antiguo pero que verano tras verano siguen siendo mis shorts favoritos.

kimono diy

kimono diy

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